El palacio conserva el sabor y el alma de su época dorada.
Desde sus salones históricos, adornados con candelabros y detalles clásicos, hasta su discreta ubicación en pleno centro, nuestro hotel ofrece a sus huéspedes un entorno exclusivo que combina la gracia del pasado con la elegancia del presente.
Las suites están cuidadosamente decoradas para que la sensación de hogar acompañe a los huéspedes durante toda su estancia, sin pasar por alto ningún detalle. Encontrará una habitación premium para la noche de bodas, que incluye desayuno de cortesía en el restaurante de nuestro hotel y múltiples escenarios para fotografías nupciales exclusivas en la habitación.